
No encender el fuego de la palabra,de la convicción.
Desanimarse en el encendido,retroceder en el brillo.
No dignificar la cabeza y la palabra como fuego instante mágico y verdadero.
Dejarse apagar.
No mantener el fuego.
Permanecer tibio o frío, jamás encendido es otro primer crimen.
# dijo La Pontiac : 10:37 p. m.
